Con el mal día meteorológico de ayer, teníamos muchas reservas para saber que nos íbamos a encontrar, y la verdad que hemos disfrutado de un paisaje que pocas veces se puede encontrar. Montserrat nevado y, según ascendemos hacia Berga, nieve por todos los lugares, tierras, tejados, jardines, pero con las carreteras perfectas y seguras para circular.
Primera parada para desayunar en el pueblo de Casserres, en la comarca del Berguedá. Ya nos esperaban y teníamos las mesas preparadas con el pan “tumaca” y bandejas de embutido, seguido de un café con leche y un sabroso turrón en porciones que nos proporcionó Mariano a todos.
De allí salimos como los niños haciendo unas bolas de nieve para tirar y calentar el ambiente. Si más, partimos rumbo a Santa María de LLuçà.
Al entrar en la otra vertiente encontramos mucha más nieve por todos los lados. Llegamos a las 10:55 y ya nos esperaban para enseñarnos y explicarnos el monasterio de arte Románico y en su origen regentado por la orden de San Agustín.
Ha sido una clase magistral, en la que hemos aprendido muchas cosas bien explicadas, que además nos han hecho razonar el porqué de las mismas. Todo ello ilustrado por Juan, un matemático que ha vivido en Estados Unidos y en Alemania.
Juan, en el transcurso de su vida ha tenido la suerte de cruzarse con gente muy interesante, él catalán con abuelos judíos, tuvo como profesor en la universidad en Alemania al Papa Ratzinger.
En poco más de una hora nos desgranó anécdotas de todos los tipos en la que los visitantes manteníamos un silencio sepulcral. Nos ha hecho reflexionar que las civilizaciones anteriores han sido grandes descubridoras de mucho de lo que nos rodea.
Quizás Picasso encontró la idea del cubismo en ese monasterio. Y nos ha ilustrado de dónde procede el icono de “Apple”. Toda una gran sorpresa y satisfacción absoluta.
Tras escuchar una pieza de piano para apreciar la sonoridad de la forma que estaba construida la ermita, visitamos un pequeño museo con vitrinas de valiosos objetos de misa y el Claustro que era muy peculiar pues tenía forma de cometa, pero no era muy grande.
De allí al autocar, que desde el aparcamiento pudimos divisar la montaña que ha comprado el propietario de la pastelería “La Colmena” para obtener rica miel.
Con ganas de comer nos dirigimos a Sant Corneli, una zona minera en la que quedan las viviendas de los mineros y la mina de carbón para visitar.
Allí se encuentra un restaurante que ofrece a siempre el mismo y abundante menú del que todo el mundo queda satisfecho; tras el café con gotas, baile concurrido para ayudar a bajar el ágape Llegaron las cinco de la tarde, y antes de que se fuera el sol y la carretera se colapsara de coches, regresamos con destino a Barcelona.
En el viaje hicimos un concurso con un rosco de «Pasapalabra», un lateral del autocar contra el otro, en está ocasión ganaron los del bando del guía. ¡Muchas felicidades!.
Como siempre, todo perfecto, como es de esperar de grandes profesionales. Gracias al conductor de la compañía Moventis y, de Viajes Vistamar, nuestro gran guía Luís, llegamos al destino.
Solo nos queda dar las gracias a todos por participar y… hasta la próxima.
Crónica de Josefina Fernández
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